Richelieu, la ciudad del cardenal
Desde el primer momento, al recorrer las calles de Richelieu, uno se sumerge en una atmósfera única, la de la Francia del siglo XVII.
"¿Richelieu? ¡Ah, sí, por supuesto! ¡El famoso cardenal rojo del reinado de Luis XIII!", exclamarán los fans de Los Tres Mosqueteros.
"¿Richelieu? ¡Una joya desconocida del Valle del Loira, un pueblo donde aún perdura el espíritu de los mosqueteros!", responderán quienes ya hayan paseado por allí.

Nuestro viaje comienza pues aquí, en esta pequeña joya de apenas 1500 almas, milagrosamente preservada a través del tiempo.
La ciudad de Richelieu es un regalo real. En 1631, el rey Luis XIII, en agradecimiento por la lealtad de su ministro, le concedió la construcción de una ciudad fortificada en su honor. Así nació Richelieu, una joya arquitectónica del Gran Siglo, concebida y construida según los ideales del absolutismo: un plan urbano rigurosamente simétrico, dos grandes plazas, imponentes murallas y un vasto parque de 475 hectáreas, aún en pie a pesar del paso del tiempo.
La autenticidad de este pueblo se disfruta mejor a primera hora de la mañana, con un café humeante en la terraza del café "Richelieu", en la plaza central. Después, es hora de dar un paseo: una parada frente a la colegiata de Notre-Dame, una visita al mercado cubierto del siglo XVII, donde podrá descubrir los productos de las granjas de los alrededores: quesos curados, hogazas de pan dorado y frutas y verduras bañadas por el sol. Por último, un detalle intrigante: las puertas de las casas, más pequeñas que hoy… ¿Era realmente tan baja la gente del siglo XVII?
No nos detendremos demasiado en ello, pero el aroma de aquella Francia de antaño permanecerá con nosotros durante mucho tiempo.
SAUMUR, ¡un merecido descanso de compras!

Un descanso de 45 minutos
Entrar al centro comercial E.Leclerc en Saumur es como tomarse un respiro. Viajar también implica saber cuándo hacer una pausa, combinando la relajación con el placer de comprar. Pasee por las modernas galerías, encuentre un recuerdo para meter en la maleta o simplemente saboree un espresso antes de volver a la carretera, sintiéndose fresco y despreocupado.
El restaurante con estrella Michelin de la Abadía de Fontevraud.
Un almuerzo real nos espera bajo las majestuosas bóvedas de la abadía. Al mando está Thibaut Ruggeri, chef con estrella Michelin y ganador del prestigioso Bocuse d'Or. Aquí, la gastronomía es un arte, un homenaje a los productos locales, seleccionados con esmero y preparados al más puro estilo francés.
En el solemne entorno de esta abadía milenaria, cada bocado es una invitación a viajar. Sabores sutiles, texturas refinadas, maridajes meticulosamente equilibrados: esta comida promete ser inolvidable.

Abadía de Fontevraud, entre historia y misterios (Duración: 1 hora)
Perdido en el tiempo, Fontevraud es mucho más que un simple monasterio. Durante siete siglos, esta abadía estuvo dirigida por mujeres, acogiendo a monjas, princesas y prisioneras. Su rica historia le ha valido un lugar en la Lista del Patrimonio Mundial.
Fundada en 1101, esta abadía mixta estuvo gobernada por 36 abadesas de las familias más prominentes, incluyendo a los Borbones. Pero Fontevraud es también la necrópolis de los Plantagenet: Enrique II, Ricardo Corazón de León y Leonor de Aquitania descansan allí para la eternidad.
Tras la Revolución, la abadía se transformó en prisión bajo el reinado de Napoleón, antes de recuperar su esplendor a partir de la década de 1960. Incluso hoy, sus muros parecen susurrar las intrigas del pasado. ¿Y qué hay del enigma de las «Cocinas Románicas»? Se cree que se trata de un baptisterio, una torre funeraria o simplemente de salas de fumadores, pero su secreto sigue sin resolverse.
¿La única manera de saber más? Cruza las puertas de la abadía y déjate cautivar por su fascinante historia.

Destilería COMBIER – La alquimia de los sabores
En el corazón de Saumur, una parada es obligatoria en un templo del gusto: la destilería Combiers, la más antigua de las productoras de licores del Valle del Loira, fundada en 1834.
Aquí, la tradición y la excelencia se funden en perfecta armonía. Aún se pueden descubrir los alambiques del siglo XIX, diseñados por los ingenieros de Gustave Eiffel. Cada licor, cada bebida espirituosa, es fruto de una experiencia cuidadosamente guardada, donde los ingredientes se seleccionan con meticulosa precisión: pétalos de rosa locales, anís verde de España, naranjas amargas de Haití…
Visitar la destilería es adentrarse en la historia del famoso Triple Sec “L’Original Combier” o desentrañar los misterios de la absenta, ese “hada verde” que encendió a tantos espíritus bohemios, desde Picasso a Degas.
Y, por supuesto, llega la hora de la degustación: una explosión de sabores, desde jarabes aromáticos y licores cautivadores hasta absentas misteriosas. Para quienes deseen llevar la experiencia a otro nivel, también se ofrece una degustación a bordo de un barco navegando por el Loira.
(Visita y cata: 23€ – Cata opcional en barco: 31€)
